jueves, 6 de noviembre de 2008

Seamos beodos

Ya decía yo que de algún lugar me tenía que venir a mí este cutis, esta cara mía que se sonroja cuando le echan de media siete años menos. Y es que salir de vinitos es lo que tiene, que cuanta más edad tienes mejor te sienta, jejeje. Y no es ciencia callejera o autocompasiva, no, lo dicen los científicos de verdad, de los sesudos. En concreto lo dice David Sinclair, empeñado en crear una pastilla con los beneficios rejuvenecedores del vino.

¿Os imagináis?:

- ¿Nos vamos de cañas?
- No, mejor nos vamos de pastis.

Ya sabéis, ahora nada de rosas o blancas, y menos azules, ahora las que se llevan son “las tintas”.

14 comentarios:

Walter Kung Fu dijo...

No me queda muy claro si haces apología de alcoholismo o de antienvejecimiento.

NáN dijo...

Tengo un vecino enfrente, al otro lado del jardín, del que me hecho amígo. Es especialista en enología del Ministerio de Agricultura y bebe, como mínimo, un litro de vino al día. "¡PEro ha de ser tinto y de buena calidad!", me dice.

Me cabrea un montón, porque tiene 4 años más que yo y todo el mundo le echa por lo menos 5 años menos que a mí.

Me ha contado muchas cosas, entre ellas que Julio César se preocupaba que siempre que fuera posible sus soldados tomaran 3/4 de vino tinto al día.

Pero no es que "parezca" más joven que yo. Es que lo es.

Abandonemos la cerveza y los spirits; llenemos los cubos de reciclaje de botellas de buen tinto: ¡el futuro resplandece!

(y esto no es un hoax).

Rfa. dijo...

En cambio, yo soy de los que apuestan por el efecto rejuvenecedor de la cerveza. Cuanta más bebo, más tripa me sale y más se me estira la piel de todo el cuerpo. Lo malo es que de cintura para arriba siempre tira para abajo, por lo que los pezones cada vez los tengo más cerca del ombligo. Lo bueno, que de cintura para abajo tira hacia arriba, y entonces la física se vuelve de mi parte: siempre me gustó andar con los dedos de los pies de punta, como los duendes y los payasos.

Señor-ina dijo...

mm yo no soy de tinto... yo rosado pero afrutado o blanco... pero sí... ultimamente me estoy aficionando yo al vinito... mmmm

NáN dijo...

lo siento, Señor-ina, pero los antioxidantes solo los conserva el tinto.

Tendrá que probar usted con las drogas.

Magapola dijo...

Hago apología del buen vivir, querido Walter.

si es que somos puras máquinas...

Anadja dijo...

Mon Dieu! Lo que me faltaba a mí! ¡Ahora ya tengo excusa!
Pero... Ejem... ¿Seguro que el gin tonic no tiene antioxidantes también?

carmen moreno dijo...

Vino? Has dicho vino? Cuándo nos vamos de cosas de esas? Ein? Ein? Que hace un siglo que no te vemos e, igual, recuerdo más poemas. Andaaaaaaaaaa.

La Nena dijo...

Yo aparento 10 años menos, así que te gano. Y no es atribuible al vino sino a la mala leche. La mala leche me mantiene joven. Acabo de desvelar mi secreto de belleza, aunque a lo mejor... no a todo el mundo le va igual de bien que a mí.

Avan dijo...

Yo siempre he dicho que emborracharse es viajar a la niñez; te ries con más facilidad, tu vocabulario es menor, vomitas, miras a las cosas fijamente (como si fueran mágicas), te enamoras....

Pero yo hablo de espíritu..jejeje

dintel dijo...

Mejor las tintas que las medias tintas :P

NáN dijo...

¿No es magnífico que, teniendo en cuenta que de los que están pasados de bebida se dice ven doble, se les llame "beodos"?

¡Ah, Rfa. el famoso "lifting" madrileño, conocido como "centrípato"!

La Nena, ganas a mi vecino, no a mí, que ya estoy perdido para la causa. (aunque ayer vi que me habían salido dos pelos que no eran canas, si esto sigue así será preocupante).

LA DESGRACIÁ dijo...

Yo ya tomo pastis de levadura de cerveza ,para las uñas divino..

Hans dijo...

Sólo hay que decir dos cosas:
a) El tinto no es alcohol: es CULTURA
b) In vino veritas.
Cumplo rigurosamente la indicación de beber tooooooooooooodos los días una cantidad adecuada de tinto. Mi abuelo, Q.E.P.D., cardiólogo de pro, que contaba en su haber con haber sufrido tres infartos apenas cumplidos los treinta y cinco, bebió cuidadosa y diligente tinto toooodos los días de su vida.
Sigamos pues los ejemplos de nuestros mayores. Bebamos tinto abundante e irgamos al punto los cadalsos si a Ministras vitalmente inadmisibles se les vuelve a poner en la punta de las narices introducir medidas legislativas vinofóbicas. Hics!