domingo, 18 de marzo de 2007

Sexo y connotaciones.

Walt Disney se revuelve en su nevera. Unos guarretes han dibujado una versión porno de Piratas del Caribe, y el mundo entero ha descubierto que Jack Sparrow tiene pilila. En principio, la broma no habría pasado de chiste marrano. Pero, como digo, Disney se ha enfadado y ha puesto una demanda del carajo. Jamás me hubiera imaginado que el pobre Jack Sparrow diese para tanto, que pudiese convertirse en objeto de debate moral. Pero claro, a lo mejor no me había parado a pensar en lo que representa el pirata de marras. Y ahora que lo he hecho, me llama la atención descubrir que un personaje puede tener diferentes connotaciones en función de qué partes de su cuerpo hayas visto. ¿Quién es, en realidad, Jack Sparrow? ¿Qué representa con la bragueta cerrada? ¿Y con la bragueta abierta?

Si os apetece complementar este debate, propongo que también echéis un vistazo a mitte.

4 comentarios:

Anadja dijo...

Sparrow siempre será el mismo, es decir el Sparrow de bragueta cerrada. Existen versiones porno sobre casi todo, el problema es que la Disney o quién toque en cada caso, contribuyen a popularizarlas con sus demandas y sus escándalos, incluso parece que lo hacen a propósito.
Me parece inútil que se pongan de morros, estoy segura de que en el fondo no les importa tanto, pero claro, la demanda no hay más remedio que interponerla, de otro modo, "qué dirán" en un país de fanáticos en el que el fanatismo de los fanatismos es el ultraconservadurismo católico.

Por otra parte, podría llegar a "entender" (así entrecomillado), que los creyentes "se rasgasen las vestiduras" (nunca mejor dicho), cuando se asiste a una utilización difamatoria u ofensiva de sus símbolos, pero, que yo sepa, Sparrow es un personaje de ficción más, un gran personaje eso sí, pero tampoco es Jesucristo ni Mahoma.

Además, representa a un adulto y está dirigido a su vez al público familiar sí, pero no sólo exclusivamente a los niños. Si la versión porno fuera de Harry Potter, igual la polémica cobraría sentido, al fin y al cabo es un personaje infantil (o lo era) dirigido al público de esa edad.

Por último, no hay que olvidar que se supone que el porno se dirige al público adulto. Si yo fuera de la Disney me parecería estupendo que cualquier mayor de edad "se divirtiera" con la versión porno de "Piratas"... Para algo se es adulto, ¿no?

En definitiva, una versión es una versión, nunca es el original y hay que saber separarla de él. Entendería la demanda si fuera por cuestión de derechos de imagen o de idea original, es decir, de pasta, pero en aras a preservar la "altura moral" de Jack, sinceramente, no.

n. dijo...

Como en el caso de Moreno Montoya que comentas en Mitte, polémica infladísima que sólo sirve para dar publicidad a algo que de otra manera habría pasado totalmente desapercibido. Las parodias pornográficas de grandes éxitos de Holywood son tan viejas como el cine (recuerdo de mi adolescencia grandes títulos como Eduardo Manospenes o Los cabecicoños), y todo esto me recuerda todas esas leyendas urbanas de easter eggs pornográficos en los grandes éxitos de Disney (el cura erecto de La Sirenita, el "Sex" en las estrellas de El Rey León). De todos modos, ya puestos a erotizar, yo habría apostado por que se consumara esa tensión erótica no resuelta que siempre he sospechado que hay entre Sparrow y Will Turner...

sintomático dijo...

Si no pides que hagamos un análisis moralizante, ¿hacemos una interpretación estética de este tipo de remakes? ¿Qué nos interesa comentar? Por favor, Rfa. apunta tu opinión más claramente, que nos interesa.

Estoy de acuerdo con anajda. Revisar viejos mitos, historias, canciones, películas o leyendas y contarlos desde otro punto de vista es tan viejo como El Quijote y su ridiculización de las novelas de caballerías. O como la última de Benitez Reyes (Premio Nadal) que ridiculiza la novela bestselleriana esotérico, artístico enigmática tipo bazofia Código Da Vinci. O como versionar Here comes your man de los Pixies.

Es decir, ¿hablamos de remakes, de metaficción, de parodia, de intertextualidad? ¿O hablamos de ocurrencias chabacanas que solo estimulan la libido (si lo hacen)? Más bien creo que están en este nivel.

Las aspiraciones de dichos "artistas" son distintas, pero con resultados igual de lamentables. La versión de Sparrow está en la línea de película porno, Aladdin X. Por tanto, tiene su público. Y las versiones pornográficas de iconos religiosos pueden aspirar a más, pero, finalmente, son sólo eso, porno.

Anajda, por cierto, decir "el fanatismo de los fanatismos es el ultraconservadurismo católico" es ciertamente tautológico. Como si digo "el rojo de los más rojos de izquierda es el rojo del PCUS". Ahora bien, si te preguntas cuál es la fe religiosa más fanática de todas las que hay, espero que encuentres otra respuesta.

Rfa. dijo...

En realidad, lo que a mí me interesa es reflexionar sobre las connotaciones de los personajes. Con todo este asunto de los dibujos porno me he dado cuenta de que Jack Sparrow, en el fondo, representa a Walt Disney y todo lo que ello implica (moralidad conservadora, bla, bla, bla). Y me parece muy irónico que un personaje tan gamberro, tan incorrecto, constituya en última instancia una referencia conservadora.
También me interesa el tema de la intertextualidad, como bien apunta Sintomático. Sobre todo para averiguar en qué se diferencia de "parodia". Si es que se diferencia en algo, claro, y la parodia no es una forma más de intertextualizar.
Las consideraciones morales, como ya he dicho, las dejo aparte.