jueves, 22 de abril de 2010

Palabras: Evo Morales

“La calvicie, que parece normal, es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos. Y es por las cosas que comen. Mientras, en los pueblos indígenas no hay calvos, porque comemos otras cosas", afirmó. Y sacudió su densa melena para demostrar que no padece alopecia

Gracias a Pequeños Objetivos descubro esta noticia: de la que he extraído las palabras del dirigente boliviano. Bueno, Evo, tu fin es respetable y deseable, el de comer frutos y animales sanos sin “aditivos”, yo la secundo. Pero hombre, ten un poco de miras y piensa que los orientales también se quedan calvos. No seas grosero y encima agites tu melena al viento, que se pasa mal ya sólo con tener entradas.

A continuación, afirmó que "el pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos tienen desviaciones en su ser como hombres".

Y ahora, ¡riamos todos a la vez!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Evo Morales y la homosexualidad.

http://www.pascualserrano.net/noticias/evo-morales-y-la-homosexualidad

Independiente del mayor o menor rigor científico de Evo Morales, creo, sinceramente, que los ciegos intentos por desprestigiar a un líder campesino e indígena desde nuestro etnocentrismo ha llevado a periodistas y algún miembro del colectivo homosexual a ver gigantes donde sólo había molinos.

Pascual Serrano

Magapola dijo...

Cierto, no se puede ni se debe juzgar el todo por la parte. El que lo haga tiene menos rigor que el rigor científico de Evo en estas palabras. A ellas es a las que yo me he ceñido.

Gracias Pascual, por el enlace.

NáN dijo...

Aquí, se supone que mucho más avanzados, nos tragamos lo de los hilillos de plastilina y la confusión entre clima y meteorología vía el Primo de Rajoy (vaya familia, contando la Niña).

Como me gusta confesar que soy parcial, creo que el pecado de Evo no es ser un poco obtuso; tampoco que, por lo visto como a casi todos, el poder convierta el cerebro de los poderosos en una olla podrida. Su gran pecado es el alejamiento de los tres poderes del mundo (Banco Mundial, FMI e Iglesia), lo que hace que cada "patinazo", como este, se convierta en objetivo de una campaña intensa.

A Berlusconi no se le puede sacar del poder por idiota, pero llegado el momento se podría sacar de él a Evo y todo Occidente lo justificaría por su tontería y sus chalecos.

Otro día, como decían Tip y Coll, hablaremos del juez Divar.