sábado, 12 de febrero de 2011

A propósito de Egipto



Veo las imágenes de miles de personas en la plaza Tahrir, escucho lo que los jóvenes de El Cairo cuentan a los periodistas, el mensaje de retirada, y contemplo las luces de celebración por haber hecho realidad algo: ser mejores y demostrarlo ante el mundo. Han dado una lección a sus generaciones futuras. Y ello a través de la revolución, sí, revolución. Y es ahí, en el tema de la revolución, donde uno mi reflexión a la que hace Rfa. a propósito del argumento de También la lluvia: "Lo que cuenta es que los bolivianos están haciendo la revolución, esa cosa tan sangrienta y decimonónica, y los españoles no se suben al carro. Creo que es un dilema desproporcionado." Hemos presenciado, casi en directo, una auténtica y ejemplar revolución de un pueblo contra su dictador y nos hemos quedado, los españoles, maravillados. En España ya no tenemos dictadores al uso que derrocar, muy afortunadamente, pero creo que tenemos el deber de ser mejores y actuar en consecuencia y no lo estamos haciendo. Los españoles no se suben al carro. ¿Por qué?

10 comentarios:

Maine dijo...

Antes que los españoles deberían hacerlo los italianos contra su particular faraón.

Ayer me emocioné viendo esas imágenes históricas. El Cairo era una fiesta.

NáN dijo...

Los españoles no se suben a ningún carro que no hayan comprado con un crédito desorbitado que les haya concedido un banco.

La amargura de la decepción de haber apoyado esa "revolución popular" que derribó al Sha de Persia, para que en cuestión de meses las mujeres fueran barridas de la vida social y la Constitución se basara en creencias religiosas, no me permite disfrutar de esto sin cierta aprensión.

Aunque quiero creer que esta sí es buena. Al menos, el desarrollo ha sido ejemplar.

Magapola dijo...

Entiendo tu miedo, Nan, pero las circunstancias de entoneces y las de ahora son diferentes. El contexto de Irán fue la Guerra Fría y ni por asomo EE.UU: iba a dejar que la izquierda fuerte comunista que habái entonces llegar al poder.

La sensación que tengo yo de Egipto no es que se vaya a convertir mañana en un país ejemplar, ni mucho menos, pero sí que puede empezar así a serlo. Tambien el hecho de tener a Obama en EE.U. me da no garantías, pero sí cierta tranquilidad, ¿a ti no?

Lo de Italia cada vez es más inmombrable...

June dijo...

Esta reflexión me recuerda a Fatema Mernissi hablando del harén de Occidente. Las opresiones que sufrimos en España (por ejemplo) son más sutiles e incluso nos hacen creer que elegimos libremente vivir así: llenar vacíos consumiendo, vivir por encima de nuestras posibilidades hipotecándonos... Ante una opresión sutil, no caben grandes revoluciones, sino procesos individuales y colectivos de toma de conciencia y de búsqueda de alternativas. Pero el sistema se lo ha montado muy bien para tenernos aletargados. ¿No?

Ander dijo...

Porque al ver tanto jaleo creen que Egipto ha debido de ganar la Copa de África o algo así, como dice El Jukebox en "La insobornable dignidad del español recostado":

http://blogs.diariovasco.com/index.php/eljukebox/2011/02/12/la_insobornable_dignidad_del_espanol_rec

entrenomadas dijo...

Yo también me lo pregunto. Y me llevo tu post al facebook.

Por cierto, yo me apunto al carro, por favor, no salgáis si mi, please...

Un saludo,

Marta

Mireya dijo...

Marta,
el español no es de subirse al carro. No se ha subido nunca. Y mira que sabemos de dictadores, eh? Nada menos que cuarenta años de aprendizaje. Y que ni muerto se le haya juzgado... Eso sólo pasa aquí, así es de triste.

raúl dijo...

bueno, a mi es que me lo robaron, el carro (fdo. manolo) y sí, da cierta envidia, ellos no han tenido que esperar que se muera el dictador, lo han sacado de su poltrona a codazos. people have the power! bien por egipto.

NáN dijo...

Me contagio de tu ánimo, Magapola. Tampoco tiene Egipto la obligación de convertirse en La Leche Estratosférica.

Que mejore sustancialmente, le deseo (por el bien de todos). Lo merece por el ejemplo que ha dado su pueblo.

pat dijo...

En españa tenemos lo basico y mas, no nos levantamos con sensacion de que en cualquier momento nuestra supervivencia esta en peligro.
Nos han dicho que vivimos bien, que no se puede protestar, pero nos estan robando la vida...