jueves, 17 de mayo de 2007

Campaña contra los automatismos higiénicos.

No me gustan las cosas que funcionan automáticamente. Me parecen una lamentable prueba de la falta de confianza del hombre en sí mismo. Y encima, casi siempre fallan. Odio las puertas de los edificios de oficinas que se abren solas y detesto los contestadores. Pero si hay un tipo de automatismos que me irrita especialmente, esos son los automatismos higiénicos. O sea, las cosas que funcionan solas en los cuartos de baño. ¿A quién se le ocurriría semejante perversión? Las evacuaciones personales son necesidades que nos hacen sentir lo suficientemente débiles como para que, encima, una máquina venga a recordárnoslo. ¿O no? Si no estáis convencidos, pinchad en “leer más” y veréis como tengo razón.
La lista de inventos higiénicos a prohibir es tan larga que daría para varios post. Los grifos automáticos, por ejemplo, me parecen un invento diabólico. De hecho, me parecen la demostración de que las máquinas piensan y, además, piensan contra nosotros. ¿No os ha pasado nunca que agitáis las manos delante del grifo sin que pase nada y luego, justo cuando os dais por vencidos y las quitáis, va el muy cabrón y se enciende? En mi mundo, eso se llama putear al prójimo. Pues bien, la cosa se pone todavía más peliaguda cuando aplicamos el mismo principio a los urinarios para hombres. En teoría, la máquina debería derramar una tenue cortina de agua cuando el usuario se retira. Pero la realidad es mucho más cruda. La mayor parte de las veces no se trata de una cortina, sino de una catarata. Y lo que es todavía más jodido: en lugar de caer cuando te vas, cae cuando estás en plena faena. ¿Resultado? Que te marchas empapado con las inmundicias del que llegó antes.
Después de pensarlo a fondo, he llegado a una conclusión: el problema es que estos aparatejos parten de un error de base, porque todos se activan a traves del movimiento. ¿Hay algún lugar del mundo donde el hombre se mueva menos que en el baño? Que yo sepa, no. Por eso, el automatismo higiénico más delirante, el más perverso, es el de las luces que se encienden solas. Y no porque se enciendan, ¿eh? Más bien porque se apagan y te dejan a oscuras cuando más desvalido estás. En este mismo instante, mientras leéis estas líneas, seguro que hay alguien atrapado en un retrete sin luz, agitando los brazos a ciegas con el lamentable propósito de que se encienda la bombilla. Paráos a pensar en esa persona durante un instante. ¿No os parece un sufrimiento innecesario? Desde Sindrogámico apelo a la solidaridad de la blogosfera y propongo que boicoteemos los automatismos higiénicos. Es probable que el mundo se quede más sucio, pero todos confiaremos más en nosotros mismos y eso nos hará más felices. ¡No más oscuridad!

13 comentarios:

n. dijo...

Ja, ja, ¡¡apoyo totalmente la campaña!! No quiero ponerme escatológico, pero hay ciertas cosas que sólo puede hacer uno mismo, mejor dejarse de automatismos. ¡No a los W.C.'s de Japón!

sintomático dijo...

Muy grande, Rfa. Lo has clavado. ¡Esas cosas mecánicas tan traidoras! También tienes la mítica gotita post micción, que por más que lo intentes, consigue aparecer desde la oscuridad del túnel una vez que has subido la cremallera, provocando la vergonzosa mancha.

Alis dijo...

Me sumo yo también a ese boicot de los automatismos en WC, y añado, además, una perversidad a la lista: ¡las jaboneras automáticas!
Cuando, cansado/a de agitar las manos, crees que es inútil, que el gel debe de haberse acabado, las retiras y entonces... ¡zas! churrete de jabón en la encimera del baño! O en tus zapatos, que es peor...

Anónimo dijo...

Lo del agua del grifo, pase, pero lo de las luces me ha llegado al alma... No sabes cuántas veces me he visto a mí misma con le culo al aire intentando alcanzar la órbita en la que la maldita luz tiene "ordenado" encenderse...
¡Luchemos por la causa!

mikto kuai dijo...

Me encanta la foto Rfa., yo también estoy con vosotros, ¡abajo los automatismos en los baños!

mikto kuai dijo...

Me encanta la foto Rfa., yo también estoy con vosotros, ¡abajo los automatismos en los baños!

nán dijo...

Sintomático, desde que pasé del mal rollo de hacerme con papel higiénico, la gotita del segundo después de subir la cremallera es cosa del pasado. Ahora, cuando digo que el grifo del lavabo salpica, ¡es el grifo del lavabo! (no sirve de mucho decirlo, para los demás; pero a uno le da cierta tranquilidad).

Además, estoy de acuerdo con los dos comentarios de Mikto.

Y Magap, desde que dejé de fumar y no llevo mechero, que se apague la luz (porque alguien decidió que el tiempo medio de exposición a la taza son tantos segundos), me revienta. Además de lo que jode quedarse a oscuras, ¿ese ingeniero me está sugiriendo que soy un estreñido?

Hay que iniciar una campaña dura.

Rfa. dijo...

Je, je. No te lo vas a creer, Mikto: la foto la saqué de un blog ultraderechista. Si pones "retrete" en Google y le das a que busque imágenes, es la tercera o la cuarta opción. De coña.

mikto kuai dijo...

Pues yo creía que o era tuya o era de ese amigo tuyo que se dedica a hacer fotos de los retretes con el móvil. En cualquier caso, muy buena foto, sea un retrete de izquierdas, o de derechas, o... :-P

Pat dijo...

Jajajaja, la verdad es que la diarrea en oscuridad total es una putada. Yo votaría por un automatismo, el de autolimpieza, que es una putada limpiar los baños. Tanta chorrada y todavía tenemos todos escobilla en el water...

Nodisparenalpianista dijo...

En ese tipo de aparatajes presuntamente automáticos yo siempre he tenido la sospecha de que hay alguien que nos espía y que, además, es un vacilón de mucho cuidado.

Kay dijo...

Dichosa luz...¿quién habrá decidido cuánto tiempo se tarda? es una faena desde luego. Jajaja, da miedo entrar al blog de donde has sacado la foto je

Anónimo dijo...

Me parece muy mal que en esta batalla contra la tecnología no menciones los grandiosos modelos que tengo en mi página, ni tan siquiera el que tú mismo me enviaste... Estoy decepcionado Rafa, me voy a pasar a los WC con seca-culos. MELLIZO