lunes, 2 de noviembre de 2009

Vendedor de estampas



Nuestro querido Rfa. sigue con sus fotos. Si te perdiste su exposición de Fast USA o su Frente a Frente, no te pierdas esta pequeña exposición virtual que comienza con esta foto y este comentario:

El día que llegamos a Berlín, Alis y yo acampamos en una piscina abandonada que habían reciclado en bar. A la mañana siguiente nos despertó el sonido de las campanas. Uno nunca se espera que en Berlín se escuchen las campanas de misa de ocho, pero sucede. Se escuchan desde el saco de dormir, desde la ducha y hasta desde el retrete, tan madrugadoras son. En la ciudad con las mejores discotecas de Europa también hay iglesias. Y lo mismo te puedes comprar una cerveza de medio litro que una estampita como las que vendía este señor. Su retrato es el primero de una serie que he hecho sobre berlineses, 20 años después de la caída del muro. Y me gusta porque no sé si tiene cara de santo, de loco… o de comunista.

Puedes verlo pinchando aquí

6 comentarios:

NáN dijo...

¡Vaya queo tan sensacional!
gracias y gracias y gracias.

Rfa. dijo...

Madre mía, Magapola, ¡gracias por la publicidad! Y gracias a ti también, NàN, por tu entusiasmo.
Como algunos sabéis, este verano hemos vivido tres meses en Berlín. Y a falta de algo mejor que hacer, me he pasado tardes enteras pateando la ciudad, hablando con la gente, sacando fotos. A ver si al final comprendía mejor mi nueva casa. Mi idea es mostrar el lado insospechado de la ciudad, el que nadie se espera: religión, tercera edad, gente fea, todo eso que no sale en las guías pero que sigue existiendo en Berlín.
¡Espero que os guste!

María a rayas dijo...

genial, la foto y el comentario...(tan cierto además)
eso sí, lo de la piscina recovertida en discoteca me ha dejado loca, ¿dónde? ¿por qué no conozco yo eso?

un beso!

Superflicka dijo...

La foto tiene algo de muy ruso... ¡Es fantástica!

Anónimo dijo...

Cómo se saben abrigar estos alemanes.

pat dijo...

superflicka, a mi me pasó lo mismo... Conocer la realidad de un lugar es una de las cosas que es imposible hacer con los viajes express low cost, hay mucha gente que viaja pero poca que le encuentre mas sentido que coleccionar bonitas postales.