Gram Parsons
Hoy hace 35 años que murió Gram Parsons con sólo 27 años. Puede que la historia oficial no le haya hecho un hueco entre sus grandes nombres, pero hablar de Gram Parsons es hablar de uno de los personajes más influyentes y fascinantes de la historia de la música. Nacido en el seno de una rica familia sureña venida a menos, la vida de Gram Parsons tuvo siempre los tintes trágicos de una obra de Tennessee Williams. Por poner un ejemplo, su madre murió de intoxicación etílica el mismo día que Parsons se graduaba en el instituto. Pocos años más tarde él mismo moriría por una sobredosis de tequila y morfina tras pasar varias semanas encerrado en una cabaña en el Parque Nacional del desierto de Joshua Tree. Pocos días después de su entierro, y para cumplir sus últimos deseos, sus amigos de correrías robaron su cadáver y lo quemaron cerca del lugar donde había pasado sus últimos días. Así nace una leyenda, qué demonios.
Es difícil calibrar la influencia de la obra de Parsons. Sin él, probablemente no existiría el country-rock tal y como lo conocemos. Puede que los Stones nunca hubieran grabado "Wild horses", o que grupos como Bright Eyes, Wilco, Jayhawks o Beck se hubieran dedicado al rock ochentero. O que nadie hubiera descubierto a la portentosa Emmylou Harris, con la que cantó algunos de los duetos más emocionantes de todos los tiempos. En cualquier caso, desde aquí queremos rendirle este pequeño homenaje.
Canción: "Sin city", de The Flying Burrito Brothers ("The gilded palace of sin", 1969)