Cómo ser bloguero y no arruinarse en el intento
Pues en España de momento bien, veremos después de las próximas elecciones, porque si ganan los afines al esperpento berlusconiano podemos decir “apaga y vámonos”.
Para entendernos, si un bloguero italiano escribe algo sobre Berlusconi y a este no le gusta, mandará a sus mafiosos a que le entreguen una cartita al bloguero para que rectifique su opinión. La darán de plazo 48 horas y si no lo hace: ¡atraco!, el bloguero tendrá que pagar 12.000 leuros sin más, sin que nadie le presente prueba de que lo que él ha puesto en su blog es falso, difamatorio o vulnera de algún modo la ley. Basta con que no sea del gusto de Berlusconi
Berlusconi es un represor de las libertades, ya se toma él mismo las molestias de dejarlo bien clarito, dan ganas de que se muerda la lengua, a ver si se envenena. Muchos querrían meterle un palo, pero por el culo, aunque yo les digo que a lo mejor le gustaba y todo, así que lo mejor es ir a votar y echarle de una vez de donde está, como cuando se fue el bigotes, ¡qué alivio más grande!




