martes, 12 de enero de 2010

Divina conexión Wi-Fi

Esta foto no pertenece a ninguna serie, es real como la vida misma. Los católicos o cristianos de la franja mediterránea de Europa siempre me han parecido sosísimos, rancios, parados y ocho pueblos por detrás de nuestro tiempo. Pero los curas de anglosajones son muy divertidos, no sé, graciosos, espontáneos, más relajados, no temen lo que ocurre en su tiempo. El cura de la foto es Canon David Parrott, un reverendo de la iglesia londinense St Lawrence Jewry. ¡No me digáis que no es como de coña! ¡Que está bendiciendo a un MacBook, a una Blackberry y a un móvil! Ellos se lo toman como cuando antes se bendecía a la azada y otros instrumentos de trabajo. Ya ves. Si aquí se hiciera eso, todos los fieles presentes en la iglesia clamarían al cielo y estarían estupefactos pensando que el diablo ha poseído al cura. Pero allí no, mirad en leer más.



La noticia aquí.

8 comentarios:

Superflicka dijo...

Tienen curas mujeres. Con eso ya está todo dicho.

la abuela bloguera dijo...

antivirus sagrado

NáN dijo...

Pues Superflika, has dicho algo muy acertado. Una iglesia que no tiene mujeres entre los que la dirigen tiene que estar desacertada, desorientada y lejos de la vida por fuerza. Ejemplos cercanos, los tenemos. Vamos, que no se enteran de nada.

¡Agüela, peor que los antivirus comerciales no puede ser!

(Magapola, tienes más huevos que las esturionas).

Lady Ja Ja dijo...

¡¡¡Me encantaaaaaaaaaaaa!!!!

Fleischman dijo...

Me parece una vil estrategia, ideal para salir como noticia curiosa en los medios. Con la excusa de bendecir los portátiles, el señor párroco sella el salvoconducto divino a la descarga de pornografía infantil, en una maniobra envolvente que ha quedado desapercibida. Si por hacerse los modernos y bendecir aparatos tecnológicos piensan que se van a salvar de la quema, van muy equivocados. ¡Al infierno de cabeza, con todos los beatos tumescentes!

NáN dijo...

Hey, Fleish, que donde los curas se casan el nivel de pederastia no es superior al de otras profesiones.

Por otro lado, tienes razón.

El infierno, para quien lo trabaja.

Fleischman dijo...

Bueno, que no se quejen los sacerdotes católicos romanos: llevo una vida casta, y me conformo con el visionado de documentales de ornitorrincos apareándose. I wanna be priest!!

NáN dijo...

Anda, cazador, ¡menos lobos! Que alguna Susana habrá de vez en cuando.