jueves, 19 de junio de 2008

Arte o morbo.

La señora de la foto se llamaba Myra Hindley. Podría pasar por la típica actriz de los años sesenta, pero en realidad fue una asesina. Hace cuarenta años, ella y su novio Ian Brady (un colgado de la ideología nazi y del sadomasoquismo) aterrorizaron a la sociedad británica con el asesinato de cinco niños diferentes. Los crímenes fueron tan mediáticos que todavía hoy forman parte de la cultura popular inglesa, como aquí ocurre con Puerto Hurraco o Alcasser. La semana pasada, sin ir más lejos, se desclasificaron algunos documentos inéditos donde se contaba que Myra Hindley había pedido ser hipnotizada para localizar el lugar donde había enterrado a sus víctimas. Pero bueno, en realidad todo esto es sólo una excusa para hablar sobre algo mucho más estimulante. Los Smiths, uno de mis grupos favoritos (y también de Magapola), incluyeron en su primer disco una maravillosa canción sobre el tema. Lo cual nos lleva a formularnos una pregunta: ¿se puede sacar belleza de la realidad más sórdida, o es sólo morbo? ¿Qué tal sentaría que La Oreja de Van Gogh hiciese una canción sobre Maddeleine? Si pincháis en "leer más" podéis leer los comentarios, ver links a otros artículos relacionados y, sobre todo, escuchar la canción de los Smiths montada sobre un vídeo que cuenta los asesinatos.



OTROS POSTS DE SINDROGÁMICO RELACIONADOS:
DEXTER.
LA MUERTE DE KEVIN CARTER.
ARTE Y MALDAD.
COPY & PASTE: GUILLERMO VARGAS HABACUC.

14 comentarios:

Magapola dijo...

El morbo está infravalorado, supongo porque el que se ofrece a la gente es de ínfima calidad. Y Rfa., ¡¡¡por los dioses faraónicos: cómo se te ocurre comparar, aunque sea indirectísmamente, a The Smith con la Oreja de Van Gogh!!!

Rfa. dijo...

Este tema me parece tan interesante que me voy a contestar a mí mismo. Pensemos, por ejemplo, en el From Hell de Alan Moore, un tebeo sobre los asesinatos de Jack el Destripador. ¿Cómo justificar la elección de un tema tan escabroso? En mi opinión, Alan Moore sale airoso de cualquier acusación de morbo porque consigue dotar a la historia de una cierta trascendencia, un toque subjetivo. Y, como todos sabéis, tanto la trascendencia como la subjetividad suelen pasar por valores añadidos.
Pero... ¿qué pasa con el A sangre fría de Capote? El escritor se limitó a constatar con gelidez el asesinato de una familia y la condena de los criminales. Ni rastro de subjetividad, ni rastro de autor, ni rastro de mensaje. Se supone que el valor de la novela es precisamente ése, la objetividad. Pero claro, si no adornas un asesinato, lo único que hay es eso: un asesinato. ¿Hemos de reconocer, por tanto, que A sangre fría mola (aunque sea un poco más) por el morbo que da meterse dentro de la mente de unos asesinos y ver cómo actúan?

n. dijo...

Creo recordad que hace algunos años se montó cierta polémica en algún festival de cine de terror porque los productores de Ed Gein regalaban gorras con el nombre del susodicho, algo así como si aquí nos pusiéramos a hacer camisetas con el nombre de Antonio Anglés. Es curiosa la fascinación - e incluso admiración - que despiertan los asesinos en serie, no sé si por simple morbo o por intentar entender el mecanismo mental que puede llevar a una persona aparentemente normal a hacer según qué cosas.
Creo que hubo cierto conato de debate cuando hablamos de Dexter, que por cierto se estrena finalmente en Cuatro el próximo miércoles 25, por si a alguien le interesa...

Magapola dijo...

Rfa., ¿llmarías morboso a un psiquiatra?

NáN dijo...

Amor y Muerte son los dos temas que más pulsiones producen. Son el centro del universo mental fuerte. Como dice Flavia, "de ahí".

En tiempos no mediáticos, de la muerte se ocupaban los ciegos con sus cantares.

DE "A sangre fría", lo que da más morbo es saber que Capote se enamoró perdidamente de uno de ellos. A pesar de eso, necesitaba desesperadamente que su gran amor fuera ejecutado, para que su libro se vendiera y pudiera llevar la vida que quería. Fue demasiado fuerte para él contempar la ejecución. Se hizo famoso, pero...

¡Qué ejemplo tan bueno (me doy una palmadita en la espalda) de combinación de amor y muerte!

d. dijo...

Premio, Rfa., al post sensible del mes.
Es muy interesante ver la página de wikipedia de la canción. En ella se da cuenta de su gestación, quizás sea la primera canción de los Smiths, de sus referencias (desde el Evangelio de Mateo que le da nombre) y de las reacciones. Entre ellas estuvo la de un familiar de las víctimas, que se enfureció al escucharla. Después pudo hablar con Morrisey y éste le explicó el profundo impacto de esos crímenes, cuyas víctimas fueron chicos próximos a su generación, en su vida. Las reacciones de los tablodies fueron bien diferentes: ellos nunca se apaciguaron.
Yo creo que la clave para esta canción nunca puede encontrarse en el morbo sino en la necesidad del artista de dar sentido a lo que no lo tiene o de ver con ojos siempre diferentes. Si no, no tendrían sentido las conmovedoras palabras de Morrisey, encarnando a las distintas partes implicadas. "Manchester, demasiado por lo que responder".
Creo que el caso de A sangre fría puede ser parecido. El artista se mete en la piel del asesino, morbosamente, sí, pero con una intención que creo diferente a la de seriales tipo CSI. Eso ya sería hablar de la fascinación por el crimen como entretenimiento de sobremesa. Y creo que es una muy diferente cuestión.

Maine dijo...

El arte es todo aquello que nos golpea, que nos provoca una reacción estética del tipo que sea sin que sea necesario recurrir a la belleza como motor de causa; pensad si no en las brujas de Goya, en los enanos deformes de Velázquez o en la literatura tremendista. No son manifestaciones bellas en el más puro y renacentista sentido del término, pero sí son expresiones artísticas.
Además, es innegable que somos hijos del Romanticismo: desde los escritores malditos, sobre todo los franceses, el arte ha seguido la tendencia de buscar los favores de las musas en los ambientes más sórdidos (prostíbulos, cementerios, tabernas y bajos fondos) y de elevar a los personajes socialmente discriminados a la categoría de héroes: las putas, los borrachos, los verdugos, los asesinos. Los hijos del mal, en definitiva. Y tenían razón. Buscar en el mal la belleza siempre va a ser una tarea mucho más entretenida y fascinante que encontrarla sin dificultad en cualquier otro ámbito.

Walter Kung Fu dijo...

Rfa. me ha gustado mucho esta entrada, así como aquello de incluir al final el enlace a otras entradas relacionadas. Todo un acierto.

Parece claro que acontecimientos como los aquí (bien) ilustrados suscitan interés de diferente índole y procedencia, desde la prensa más sensacionalista hasta el artista más refinado. No creo que sea ese el problema. Además, si el morbo podemos reducirlo a la atracción hacia determinados sucesos singulares y sórdidos, lo que sí habría que diferenciar entonces es la calidad y el buen gusto en los intentos de buscar la belleza en los mismos. Y ahí es donde reside la genialidad de unos y la mediocridad de otros.

Me temo que La Oreja de Van Gogh no igualaría a Los Smiths, aunque quien sabe, igual su nueva vocalista evita y supera la ñoñez de la insoportable Amaia.

chicoutimi dijo...

Tremendo post, Rfa, me has dejado completamente impactada y con la piel de gallina. Me doy cuenta de que no había escuchado bien la canción (aunque la haya oído mil veces) hasta ahora.
A mí no me transmite morbo, creo que está compuesta con una gran sensibilidad. Como se ha comentado aquí ya, es normal que los artistas se empapen de las experiencias que les hayan conmovido y las reproduzcan.
¿Sería "A sangre fría" la obra reconocidísima que es hoy si no la hubiera escrito Capote? ¿Va a ser lo mismo esa novela que los reportajes de sucesos de la era televisiva post-Quién sabe dónde?
Y si La Oreja de Van Gogh hacen una canción sobre Maddelein, vete a saber qué puede salir, pero ¿y si la hiciera Nacho Vegas?

rinconete dijo...

En realidad una muerte sangrienta o un asesino serial comparten con un atardecer o un amor no compartido la posibilidad de ser fuentes de inspiración artística.

El escritor que escribe sobre Jack el Destripador tiene tan poca relación moral con su fuente de inspiración como aquel que describe un árbol sin hojas.

Luego estamos nosotros, que nos sentimos más atraídos por la violencia sangrienta o por la melancolía del otoño. Esa parte es sin duda más oscura, pero nada tiene que ver con el objeto sublimado, sino con nuestros propios fantasmas.

Avan dijo...

Creo que a veces se confunde arte con belleza... una obra de arte puede ser una genialidad y no ser bella. Muchas de las canciones de Nacho Vegas, siendo buenas, me transmiten angustia, amargura y desesperanza, ¿es eso belleza?. Es algo así como la oscuridad de un cuadro de Goya. ¿Bello?.. no, conmovedor y genial sí.

LAPOR dijo...

he estado leyendo lo de Arte y maldad y es cierto que la gente condena obra y persona juntos. Elia Kazan es un buen caso: un tío que ha hecho verdaderos peliculones y que trás la caza de brujas fue supercriticado. Estañacaro que es un tema complicadito, y creo que hay ejmplos más heabies.. (en el caso de TheSmiths lo veo apenas como una licencia). besos

Anónimo dijo...

La canción de The Smith no es morbosa, es triste, es angustiosa y es hermosa porque está escrita con compasión. No creo que sintieran ninguna fascinación por los asesinos, sino el interés que siente cualquier persona por conocer el corazón ajeno y entenderlo. Fascinación vs. interés, morbo vs. interés...

Despotrico dijo...

Otro tema dedicado a una asesino en serie (no serial) es "John Wayne Gacy Jr.", de Sufjan Stevens (http://www.youtube.com/watch?v=otx49Ko3fxw). Nadie puede negar la belleza de esta canción a pesar de estar inspirada en un monstruo.